Una historia sobre la ciudad

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Joven ¿Busca usted un lugar? Estoy solo en la mesa, si lo desea puede acompañarme.

No, no me molesta compartir una mesa en una taberna con un siervo, por favor tome asiento y concédame el gusto de no cenar a solas.

Es natural que no me haya visto antes, viajo con la caravana que está afuera, la que debió detenerse para reparar el eje de uno de sus vagones. Posadero, queso, cordero y vino para los dos por favor.

Por favor no se levante, insisto que reciba la comida, sería bastante grosero de mi parte dejarlo con solo una sopa de col, disfrute conmigo y conversemos a la par de la cena.

¿De donde venimos? Yo venía desde Buda en una caravana que se regresó después de comerciar en la ciudad de Oppidum, permanecí allí y después de unos días me uní a ésta otra caravana.

No se preocupe, casi nadie ha escuchado hablar de Oppidum, la vez anterior que pasé por allí era menos que una villa como ésta ¿Desea que le cuente algo más sobre ese lugar?

Todo lo contrario, es para mí placentero contar de los lugares que he conocido; Oppidum es una ciudad amurallada, que pasa desapercibida por cualquier viajero que sea lo suficientemente adinerado para pasar raudo junto a ella en un caballo o una carroza, en cambio cualquier viajero a pie o caravana de mercaderes verá sus murallas resplandecer con el último brillo del sol cuando amenaza por ocultarse tras las montañas. Suponiendo que uno sale al medio día desde aquí siguiendo la ruta hacía Buda.

No tiene mayor historia la verdad, originalmente existía allí solo una fortaleza romana que fue destruida por los Hunos hace varios siglos; sin embargo, el siglo pasado alguien con bastante visión lo eligió para establecer un puerto e inició la reconstrucción del lugar. Ahora aparte del puerto construyeron la necesaria iglesia y están terminando un castillo, desde el que se puede observar el paso que bordea la muralla en dirección Noreste-Suroeste, el puerto al Sur, los campos que la rodean en los demás flancos y las imponentes montañas al Norte.

Las murallas son pequeñas con tan solo 10m de altura y 2m de ancho con torreones cada 200m, rodeadas por un foso de a lo sumo 3m; la cara que da hacia el paso solo tiene 2Km de largo, con un perímetro total de si mucho unos 8Km. Posee cinco entradas por las que puede ingresar un vagón: La principal se encuentra en Via Miranesse en la esquina Suroeste, Via Zelarino al Oeste, Via Favaro al Este, finalmente las entradas de Via Ca’Rossa al Norte y Corso del Poppolo al Sur son los dos extremos de una calle que cruza la ciudad.

Eh, lo de perímetro puede ser largo de explicar, dejémoslo en que se tardarían tres horas para rodear a paso moderado toda la ciudad. Veo que le gustó el vino, por favor beba un poco más.

¿Cualquiera puede entrar a la ciudad? No estoy muy seguro, las caravanas pueden entrar y salir libremente para cargar y descargar de cualquiera de las bodegas de puerto, pero supongo que todo buen creyente tendría una entrada fácil, en caso contrario, hay una o dos posadas cercanas a la parte más profunda de la dársena afuera de las murallas. Cerca de esas posadas y un poco más lejos de las murallas del Sur hay varios campamentos de indeseables, paganos y gypsies, que son patrullados en el día por la guardia de la ciudad.

¿Dentro de las murallas? Bueno, la ciudad por así llamarla es dividida en cuatro distritos, por un río que corre en sentido Noroeste-Sureste y se separa en dos ramales dentro de la ciudad, en el distrito del Suroeste se encuentra la iglesia de St. Lawrence y la parte más frecuentada por mercaderes, así como varias bodegas pequeñas, esa parte de la ciudad colinda en la muralla Sur-Suroeste con la dársena del puerto afuera de las murallas, allí hay dos entradas pequeñas que solo dan al muelle. En el distrito Noreste se encuentran las casas de los residentes y comerciantes más adinerados, también hay unas pocas casonas de algunos nobles.

Los dos ramales se encuentran cerca al centro de la ciudad creando los otros dos distritos: Una isla junto a la entrada del río es la zona más elevada de la ciudad y alberga el castillo con sus jardines, al norte de esa isla y contra la muralla del paso se encuentra la guarnición, siguiendo hacía el Este y manteniéndose entre el río del Norte y vía Zelarino se encuentra un pequeño bosque que es muy querido por el Barón (dicen que está embrujado pero no lo repitas). En el punto donde se encuentran los ríos en el centro se encuentra una plazoleta desde la cual es posible acceder al castillo y hacía el Suroeste al estado privado de una familia de mercaderes venecianos, que son también propietarios de unas bodegas gigantescas delimitadas por ambos ríos y abarcando toda la muralla Sur-Sureste que colinda con una dársena privada en el puerto.

Como buen mercader tratan de explotarte hasta el más mínimo ducado y aunque te cause escalofrío su presencia, una vez estableces un trato con ellos lo respetan a cabalidad, eso sí y no lo repitas en voz alta, parece que tienen pactos innobles con fuerzas prohibidas para cualquier buen cristiano. Los rumores dicen que patrocinaron al Barón para amurallar la ciudad y parte del trato es que no se cobren impuestos de amarre a los barcos que llegan al puerto.

¿Qué llega a los muelles? Pues se ve bastante queso, vino y grano de los campos vecinos, además de todo tipo de mercancías que llegan en barco hasta las bodegas del sector Sur. Ahora que usted lo pregunta caigo en cuenta de que se ven cosas de muchos lugares remotos e incluso se escuchan idiomas extraños y dios me perdone, hasta se podría decir que heréticos. Y hablando de vino ¿Desea un poco más?

¿Caballeros? No, no vi caballeros como tal, la ciudad posee su propia guardia y es bastante segura, las murallas son vigiladas todo el día y la noche, la guardia transita frecuentemente durante el día, pero durante la noche son pocos los que salen así que la guardia poco se molesta; con la excepción del muelle, donde mantienen pequeños destacamentos con el simple propósito de desmotivar a cualquier ladrón.

¿Si pertenece al imperio? Pues tengo entendido que el Barón es por así decirlo ideológicamente promiscuo y prefiere mantener buenas relaciones con cualquier autonombrado regente, de hecho hay una broma dentro de las murallas, que cualquier fuerza invasora lo único que debe hacer es entregar la bandera de su facción al guardia más cercano, quien procederá a enarbolarla en el mismísimo castillo sin el más mínimo derramamiento de sangre, el Barón procederá a rendir tributo a dicha nueva fuerza. Eso sí, pobre de aquel que llegue con ánimos de saquear la ciudad, porque entonces se enfrentará a la guardia que incluye excelsos mercenarios de distintas partes del mundo, de otro lado considero que el yugo de un imperio no puede tener nada de sagrado, así que me parece insultante eso de Sagrado Imperio Romano.

Por favor, no me mire de esa forma, era solo un poco de humor de viajero, mas bien, he notado que es usted toda una bestia para esto del licor, por favor insisto que beba un poco más.

¿Los paisajes? Pues dentro de las murallas hay una serie de torres de vigía abiertas a cualquier habitante, así que salvo por la vista desde esos lugares lo único que verás son las murallas y las montañas que las rebasan, claro está que los viajeros frecuentes pueden solicitar un pase de ingreso y egreso frecuente ante cualquiera de los gremios y disfrutar del área exterior a las murallas, de hecho tengo entendido que a los monjes de un monasterio cercano se les ha concedido dichos pases.

Las casas en el sector Suroeste de Oppidum no tienen mayor encanto, simples casas de dos pisos construidas en madera, algunas con negocios y talleres de artesanos en el primer piso, todas habitadas en el segundo piso. Cerca de la iglesia las calles son bastante uniformes y me atrevo a decir amplias, pero a medida que te acercas a las murallas los callejones se hacen más tortuosos y estrechos. Las únicas edificaciones que se separan de esa norma son la iglesia y el ayuntamiento que están hechos en piedra, además, la casa de los mercaderes propietarios de las bodegas que mencioné está hecha en óyelo bien, puro mármol.

¿El sector Noreste? Bueno, felizmente me permitieron ingresar allí por el puente de via Giardino, quizás se debió a que ese día llevaba buenos ropajes, porque tengo entendido que la guardia solo permite entrar por dicho puente a personas acaudaladas, mientras que los siervos, sirvientes y visitantes de menor alcurnia deben entrar por la via Revolta. Las calles de ese sector son muy uniformes y amplias, se pueden ver muchas casas en piedra, de hasta TRES PISOS, las casonas de los más adinerados incluso tienen esculturas y entradas en mármol, recuerdo una o dos casonas bastante hermosas separadas por rejas del resto del sector y créelo o no, con fuentes como las que ves en las grandes ciudades. Me tiene sorprendido tu tolerancia al licor, concédeme el honor de servirte otro poco.

Una fuente es una escultura de la que surge agua fresca, cual si fuere un manantial solo que rodeado de estatuas de mármol. La ciudad de hecho no posee los tradicionales pozos con cubetas sino una serie de fuentes para que la gente pueda tomar el agua directamente de ellas, sorprendentemente el agua es bastante fresca y tengo entendido que es tomada de la parte alta de la montaña aprovechando el antiguo acueducto que construyeron los romanos. Por supuesto jamás comparable con la fabulosa Constantinopla, pero Oppidum no deja de tener su encanto provincial.

¿Constantinopla? Sí, la he visitado y sus maravillas tomarían más de una noche de conversación y tu mi buen amigo estás bastante ebrio para seguir en pie mucho rato. Salgamos de aquí y déjame ayudarte a llegar a tu casa.

Ah!!! aquí afuera se siente una noche fresca y maravillosa, no te disculpes buen amigo por haberte tomado todo el vino o devorado todo el queso y la carne, lo menos que podía hacer por ti era regalarte un rato de alegría y alimentarte bien, al fin y al cabo lo necesitarás para recuperarte después de lo que tomaré de tu cuello.

Una historia sobre la ciudad

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